Oasis vs BlurEl pop británico de los ‘90 estaba caracterizado por el regreso de la guitarra eléctrica como instrumento líder, después de una década de supremacía de los teclados, acrecentada por la
popularización de la tecnología MIDI y el sampling.
Con la exposición de la escena Manchester y sus grupos, The Stone Roses, Inspiral Carpets y Happy Mondays, volvía la estructura pop clásica, esta escena se trasladó pronto a la zona universitaria del
este de Londres, en particular en las ciudades de Reading y Oxford y en general los suburbios acomodados de la capital, dando origen, allá por 1992; a lo que se conoció como el sonido del Thames
Valley, con grupos como Ride, Slowdive, Chapterhouse y Catherine Wheel, entre otros.
A principios de 1994 nos topamos con la new wave of the new wave, así llamada porque - según la opinión de quienes la bautizaron aunaba la intensidad y el filo corrosivo del punk con las melodías
inteligentes de la new wave original (década del ‘80). Entre sus protagonistas figuraban grupos como Elastica, Echobelly, Shed Seven, These animal men, Sleeper y Compulsion.
El Brit -pop original era, en definitiva, el resultado de la acumulación de “capas geológicas” sucesivas de pop británico de los años ‘90 y el tomar esto en cuenta nos sirve para comprender la clave
de su eclecticismo y heterogeneidad, que es también el secreto de su atractivo y perdurabilidad.
La escena británica de aquellos tiempos reconocía casi como monarcas al grupo manchesteriano encabezado por los pintorescos y llamativos hermanos Noel y Liam Gallagher, la prensa inglesa gustaba de
estimular la riña de rockers entre Oasis y Blur, esta última, banda que algunos consideraban como “los Kinks de los ‘90” por la habilidad de su líder, vocalista y letrista, Damon Albarn, para
retratar situaciones cotidianas típicamente inglesas en sus letras. Aunque cabe destacar que Blur resulta más ambicioso musicalmente.
Louise de Sleeper en una revista de la épocaElastica, Echobelly y Sleeper tenían el común de ser grupos con fuerte presencia femenina. La vocalista Justine Frischmann y su compañera Donna Matthews, oriundas de la mítica ciudad de Brighton,
condujeron a su grupo, Elastica, a un notable álbum debut.
Sonya Aurora Madan, la cantante de Echobelly tenía una habilidad innata para construir relatos de la vida diaria con un interesante ángulo de comentario social, donde se reflejan la situación de
desigualdad de la mujer y también la lucha de las minorías étnicas inglesas, algo que Sonya conocía bien por provenir de un hogar de inmigrantes asiáticos.
Lousie Wener, de Sleeper, era tal vez la cantante de perfil más bajo de las tres y también quizás, la que mejor sintetizaba el balance exacto entre una melodía pop bien construída y una letra con
gracia, punch y equilibrio. Temas como “Delicious” de su primer disco son verdaderos clásicos olvidados del Brit Pop.
PulpPostergado durante años el Pulp de Jarvis Cocker tuvo por fin su chance de inmortalidad con el tema “Common people”, una de esas canciones que triunfan porque parecen ser el eco de valores que
comparten miles de personas al mismo tiempo.
Gene tiene vuelo propio, sus letras y melodías forman un microcosmos extrañamente poético, donde sentimientos y emociones son retratados desde perspectivas inusuales.
Orillando la perifería habían otras bandas que no encajaban en estilo o imagen con la aureola del Brit Pop pero cuya trayectoria los coloca entre los artistas meritorios que dio la música británica
por aquellos años. Ocean Colour Scene, Suede, Dodgy, The Verve, y los manic Street Preachers, quienes- tras la desaparición de uno de sus integrantes ( Richie Manic quien se fue de pesca y nunca
volvio) siguieron como trío y grabaron uno de los grandes discos de ‘96: “Everything must go”.
1995 y ‘96 fueron los años de la eclosión del Brit Pop y sus derivados. Numerosos grupos se foguearon y hubo qienes venían ascendiendo laboriosamente como Shed Seven con su segundo disco: “Amaximun
high” (una especie de Blur); Supergrass, el trío de Oxford con : “I should coco”; Cast, los Bluetones, los experimentales Laika, Kula Shaker, con su exotismo orientalista, My life History. Por el
lado de la avanzada galesa encontrabamos el pop exótico y casi Psicodélico de Gorky´s Zygotic Mynci, el pop ensoñado de Catatonia, un quinteto de Cardiff encabezado por la vocalista Cerys; otro
baluarte galés son los Super Ferry Animals y el trío 60 ft Dolls con un muy buen álbum: “The Big 3” de 1994.
También se recuerda a los Tiger, reyes del noise pop con su disco: “We are the puppets”, Los Seahorses; la banda del ex Stone Roses John Squire; además de Geneva y Teenage fan club. Una lista
realmente interminable que generó por aquellos años una producción discográfica sin precedentes desde los dorados años 60.
Fernando Aguirre & Sedna
Discografía Básica
1997 - The Charlatans “Tellin’ stories”.
Temas destacados:”With no shoes”, “North country boy” & “tellin’ stories”
1994 - Blur “Parklife”
Temas destacados: “Girls & boys”, Tracy Jacks”, “Park life”, “To the end” & “This is a low”.
1994 - Oasis “Definitely maybe”.
Temas destacados: “Rock ‘n’ roll star”, “Live forever”, “Supersonic”, “Cigaretes and alcohol”
1994 - Elastca “Elastica”
Temas destacados: “Line up”, “Connection”, “Waking up” & “Stutter”.
Especial Brit Pop

Publicado Originalmente en Sedna No 13 - abril 2005
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Escribe: Fernando Aguirre

Las raíces lejanas del Brit-pop se remontan a la década del ‘60, antes aún de la llegada de Los Beatles. Aquel naciente pop inglés tenía puntos de contacto, sin duda, con el rock norteamericano primigenio de Elvis Presley, Chuck Berry y Little Richard, pero la versión británica le añadió, desde el principio, un marcado color local, con influencias del skiffle- estilo de ritmo sostenido y entrecortado que se retocaba con instrumentación casera y rudimentaria- y también de la centenaria tradición del vaudeville, responsable por ese sutil toque de excentricidad que siempre ha condimentado el mejor pop del Reino Unido. El primer gran salto fronteras afuera del pop inglés se produjo a partir del suceso masivo de Los Beatles. Pronto todas las ciudades importantes del país- la propia Liverpool, Manchester, Birmingham, Newcastle, etc.- Rivalizaban con Londres en la producción de grupos de formación clásica, es decir, guitarra líder, guitarra rítmica, bajo y batería, que parecían surgir como hongos de la noche a la mañana.También exportó el rhythm and blues reciclado de los Rolling Stones y The Animals

